Biografía de Oscar
Soy Oscar Enrique Suárez Ledesma, nací en la parroquia de Quinsaloma, el 27 de junio de 1979. Mis padres se llaman: Oscar Suárez y Carmen Ledesma. Maritza y Juan son mis hermanos. En el seno familiar estuve hasta los 16 años. Por motivos de educación superior. Salí del calor hogareño. Esta experiencia fue la más dolorosa que he vivido; hoy podría decir que está entre las experiencias claves de mi vida. Por el proceso de salir de mí.La experiencia de participar en el movimiento de las Comunidades Eclesiales de Base, muy vivas en mi parroquia, incidieron vitalmente en la forma de concebir la vida y existencia. El proyecto hacia el cual estaba y estoy invitado. No lo sabía pero había siempre la intuición real de vivir consagrado a Dios y su proyecto: EL REINO.
Inicié la formación dentro de la Sociedad del Verbo Divino, el domingo 7 de septiembre de 1997. Es el día que llegué a la casa de formación en Quito. Comenzó un proceso intenso de muerte y vida; paso de esclavitudes a liberación. No tengo duda que: Siendo libre se puede amar y servir. La filosofía fue un momentos de confrontación intensa con las razones de fe. Aprendía que estoy invitado a asombrarme de lo que acontece en la vida cotidiana. Gustar frente a la pregunta que interroga por el sentido de la existencia propia y del otro.
México, Oaxaca, viajé el 4 de septiembre de 2001. Desde la salida de mi país comenzó una experiencia profunda con quien es el fundamento de mi propia existencia. En medio de la turbulencia de mis emociones y sentimientos encontrados, a miles de pies, casi cerca de Dios, y, muy cerca de mí, como nunca antes; lo único que pude exclamar en medio del dolor fue: “Que todo sea por ti, mi Señor”. El noviciado fue la experiencia sentida del profundo “amor que Dios Uno y Trino me tiene”, acompañado de un proceso reflexivo que hasta ése momento me atormentaba. Dios es amor, lo afirma el mismo Jesús en su mandamiento: “Ámense los unos a los otros como yo los he amado”. ¿Si Dios es Amor? Entonces, que mi corazón sienta su amor. Sino puedo sentir el amor de Dios, puedo concluir diciendo que: El Dios de Jesús, el Dios en el cual creo, no es Dios de amor.
Colombia, los estudios teológicos son más para una clarificación conceptual de lo que creo. Dar razones de mi fe. Sin embargo, en la inauguración del primer año, caló profundamente esta frase de un ponente: “A la teología se le estudia de rodillas”. Para mí ha significado, el hecho de no poner en segundo plano, la experiencia con el trascendente: Dios Uno y Trino. El Dios que se revela en la historia personal y comunitaria de un pueblo. Vivir la vida desde la singular óptica de la fe cristiana.

1 Comments:
At 10:05 AM,
Joselo said…
...y la ñaña, ya se casó?
Un saludo, JrG
Post a Comment
<< Home